Es sabido que a Zapatero la economía ni le gusta ni la entiende. Que se dedica a hacer viajes sin sentido para ganar tiempo a ver si escampa o le llega la solución desde fuera. Un ejemplo es que acaba de ir a Marruecos, supuestamente a hablar de inmigración y lo único que ha conseguido es que Mohamed VI reclame Ceuta y Melilla impunemente. La demostración es que hoy Rubalcaba vuelve a ir al país magrebí para hablar de lo mismo.
Y, en general, con la que está cayendo, el gobierno está de vacaciones. Mientras el campo o la pesca se ahogan, la ministra ni está ni se la espera. ¿Qué decir del de Sanidad al que echan en falta sus propios directores generales?. La de Fomento, aparte de inagurar obras que no están terminadas, mira hacia otro lado en la crisis del transporte. Igual que hacen sus compis, sin ninguna propuesta ni solución, desaparecidos. A ver si la gente se olvida de que están ahí para resolver problemas, no para disfrutar de pisos y coches oficiales.
Son los que, mientras el barco hace agua a raudales, se dedican a discutir sobre las camisetas de la marinería y a celebrar sus chistes, comiendo en el camarote de un capitán perdido en los mundos de Yupi.
Al parecer la que se nos viene encima a partir de septiembre-octubre va a ser de aúpa y mientras estos de vacaciones o regalando millones como es el caso de De la Vega en México. La sonrisa de Zapatero, el pasotismo de Solbes, la propaganda circense de Sebastián, las ministras de adorno de vivienda e igualdad, y toda su cohorte de chupópteros, lo van a tener francamente crudo para seguir manteniendo sus actitudes irereverentemente optimistas.
Lo peor del caso es que los que van a cargar con el muerto no son ellos, si no nosotros. Tengo la ligera impresión que a una parte del electorado se le va a quitar la tontería de volver a votar a estos incompetentes de humanismo ramplón.
Comentario por Ernst — 8 Agosto , 2008 @ 6:17 pm